Las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires confirmaron que los casos de triquinosis se mantienen en aumento y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brindó una serie de recomendaciones para evitar la propagación de la zoonosis.
Según precisaron los expertos, la principal fuente de infección de esta enfermedad es el consumo de carne de cerdos domésticos, aunque también puede producirse por el consumo de otras especies (como el jabalí, el puma u otros animales silvestres).
Por lo tanto, se recomienda tener conocimiento acerca de dónde adquirir los productos, considerando aquellos establecimientos que se encuentren certificados y habilitados para la elaboración de estos alimentos. Para ello, quienes consuman alimentos derivados de cerdos o animales silvestres deben tener en cuenta la identificación de los productos a través de la etiqueta, que certifique su origen.
Asimismo, se recuerda a las personas que siempre deben cocinar correctamente la carne hasta que su interior pierda el color rosado, lo cual indica que se alcanzó una temperatura que mata las larvas que transmiten la enfermedad –mayor a 70 grados centígrados durante varios minutos.
Respecto a la sintomatología de la enfermedad, los profesionales precisaron que es inespecífica: parecida a una gripe, con síntomas gastrointestinales, fiebre, vómitos, diarrea, dolores musculares, entre otros. Por eso es importante asociar lo que se consumió con los síntomas y concurrir al centro médico más cercano.
Recomendaciones en la producción
Ante la importancia del consumo de productos elaborados con carne de cerdo y derivados en nuestro país (como chacinados, embutidos y salazones), es fundamental que aquellas personas que se dediquen a la cría de animales los mantengan en sus establecimientos en las condiciones higiénicas adecuadas y una correcta alimentación.
Cabe destacar que la triquinosis no se contagia de porcino a porcino, sino que el animal puede contraer la enfermedad a través de lo que come. Por este motivo, es esencial mantener una alimentación segura de estos animales o alimentos derivados.
Asimismo, es clave controlar y evitar en los establecimientos el ingreso de roedores, ya que pueden contener larvas de trichinella que ingiere el cerdo. Como los síntomas de esta parasitosis no son visibles en el animal, es necesario realizar los controles en laboratorios que confirmen la ausencia de la enfermedad.